PROMESAS DIVINAS
«Mis ojos pondré en los fieles de la tierra, para que estén conmigo; el que ande en el camino de la perfección, este me servirá. No habitará dentro de mi casa el que hace fraude; El que habla mentiras no se afirmará delante de mis ojos» (Salmo 101:6-7).
DIOS ESTÁ EN TODAS PARTES, MÁS CERCA DE LO QUE CREEMOS. Vela nuestra entrada y salida. Mientras trabajamos, viajamos y dormimos, él cuida de nosotros. Sus ojos están viendo nuestros movimientos: qué hacemos o dejamos de hacer. Lo maravilloso de nuestro buen Dios es que nos libra de muchos peligros y pelea nuestras batallas. Si no fuera porque Dios interviene a diario, ya habríamos perecido.
Las Escrituras dicen:
📖 "Oh Jehová, tú me has examinado y conocido. Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme; Has entendido desde lejos mis pensamientos. Has escudriñado mi andar y mi reposo, Y todos mis caminos te son conocidos. Pues aún no está la palabra en mi lengua, Y he aquí, oh Jehová, tú la sabes toda. Detrás y delante me rodeaste, Y sobre mí pusiste tu mano. Tal conocimiento es demasiado maravilloso para mí; Alto es, no lo puedo comprender. ¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia? Si subiere a los cielos, allí estás tú; Y si en el Seol (tumba) hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás. Si tomare las alas del alba. Y habitare en el extremo del mar, Aun allí me guiará tu mano, Y me asirá tu diestra" (Salmo 139:1-10).
“Cristo, nuestro Salvador cuida de su rebaño esparcido por todo el mundo. Nos conoce a todos por nombre. Sabe en qué casa vivimos y el nombre de cada habitante de ella. Cuida de cada uno como si no existiera otro más en el mundo… Jesús murió para salvarnos. Aunque ahora esté en los cielos, no nos olvida ni por un momento; Él guardará segura cada una de sus ovejas” (EW: Cristo nuestro Salvador, pp. 65-66). En otras palabras, Cristo nos conoce bien a todos y a todas. Sabe nuestras necesidades, nuestras aflicciones, nuestras angustias, nuestra felicidad, lo que vemos, lo que comemos, lo que pensamos.
📖 “Yo conozco que todo lo puedes, Y que no hay pensamiento que se esconda de ti” (Job 42:2).
Dentro de las muchas promesas que Dios tiene, quiero compartirte algunas de ellas con las cuales me fortalezco día con día.
I) PARA ORACIÓN EN GRATITUD A DIOS:
📖 Bienaventurado el hombre que me escucha, Velando a mis puertas cada día, Aguardando a los postes de mis puertas. Porque el que me halle, hallará la vida, Y alcanzará el favor del Señor (Proverbios 8:34-36).
📖 “Y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón” (Jeremías 29:13).
📖 “Yo amo a los que me aman, y me hallan los que temprano me buscan” (Proverbios 8:17).
📖 Por la misericordia del Señor no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad. Mi porción es Jehová, dijo mi alma; por tanto, en él esperaré (Lamentaciones 3:22-24).
📖 Si tú de mañana buscares a Dios, Y rogares al Todopoderoso. Si fueres limpio y recto, Ciertamente luego se despertará por ti, Y hará próspera la morada de tu justicia. Y aunque tu principio haya sido pequeño, Tu postrer estado será muy grande (Job 8:5-7).
📖 “Tú guardas en completa paz a todo aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado. Confiad en Jehová perpetuamente, porque en Jehová, el Todopoderoso, está la Roca de los siglos” (Isaías 26:3-4).
📖 “En mi corazón he guardado tus dichos, Para no pecar contra ti” (Salmo 119:11).
📖 “Deléitate asimismo en el Señor. Y él te concederá las peticiones de tu corazón. Encomienda al Señor tu camino, Y confía en él; y él hará” (Salmos 37:4-5).
📖 “En cuanto a mí, a Dios clamaré; Y Jehová me salvará. Tarde y mañana y a mediodía oraré y clamaré, Y él oirá mi voz” (Salmos 55:16-17).
📖 “Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público” (Mateo 6:6).
📖 “Orad sin cesar” (1ª Tesalonicenses 5:17).
II) PARA CONFESIÓN DE PECADOS
📖 “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad” (1ª Juan 1:9).
📖 “Esconde tu rostro de mis pecados, Y borra todas mis maldades. Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, Y renueva un espíritu recto dentro de mí. No me eches de delante de tu presencia, Y no quites de mí tu santo Espíritu. Vuélveme el gozo de tu salvación, Y espíritu noble me sustente. Entonces enseñaré a los transgresores tus caminos, Y los pecadores se convertirán a ti (Salmo 51:9-13).
📖 "¿Qué Dios como tú, que perdona la maldad, y olvida el pecado del remanente de su heredad? No retuvo para siempre su enojo, porque se deleita en misericordia. Él volverá a tener misericordia de nosotros; sepultará nuestras iniquidades, y echará en lo profundo del mar todos nuestros pecados"(Miqueas 7:18-19).
📖 “Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Dije: Confesaré mis transgresiones a Jehová; Y tú perdonaste la maldad de mi pecado” (Salmos 32:5).
📖 "El que encubre sus pecados no prosperará; Mas el que los confiesa y se aparta de ellos alcanzará misericordia” (Proverbios 28:13).
📖 “Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana” (Isaías 1:18).
📖 "Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero" (1ª Timoteo 1:15).
III) PARA PETICIONES ESPECIALES
📖 “Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré” (Juan 14:13-14).
📖 “Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá” (Mateo 7:7-8).
📖 “Claman los justos, y el Señor los oye, Y los libra de todas sus angustias. Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; Y salva a los contritos de espíritu. Muchas son las aflicciones del justo, Pero de todas ellas le librará Jehová. Él guarda todos sus huesos; Ni uno de ellos será quebrantado” (Salmo 34:17-20).
📖 “Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis” (Mateo 21:22).
📖 “Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá (Marcos 11:24).
📖 “Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho” (Juan 15:7).
IV) PARA PROTECCIÓN DIVINA
📖 “Jehová es mi pastor; nada me faltará... Confortará mi alma; Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre. Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tu vara y tu cayado me infundirán aliento” (Salmos 23:1, 3-4).
📖 “El ángel del Señor acampa alrededor de los que le temen, Y los defiende. Gustad y ved, que bueno es el Señor; Dichoso el hombre que confía en él” (Salmos 34:7-8).
📖 “El que habita al abrigo del Altísimo. Morará bajo la sombra del Omnipotente. Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; Mi Dios, en quien confiaré. Él te librará del lazo del cazador, De la peste destructora. Con sus plumas te cubrirá, Y debajo de sus alas estarás seguro; Escudo y baluarte es su verdad. No temerás el terror nocturno, Ni saeta que vuele de día, Ni pestilencia que ande en oscuridad, Ni mortandad que en medio del día destruya. Caerán a tu lado mil, Y diez mil a tu diestra; Mas a ti no llegará. Ciertamente con tus ojos mirarás, Y verás la recompensa de los impíos. Porque has puesto a Jehová, que es mi esperanza, Al Altísimo por tu habitación, No te sobrevendrá mal, Ni plaga tocará tu morada. Pues a sus ángeles mandará acerca de ti, Que te guarden en todos tus caminos. En las manos te llevarán, Para que tu pie no tropiece en piedra (Salmos 91:1-12).
📖 "Alzaré mis ojos a los montes; ¿De dónde vendrá mi socorro? Mi socorro viene de Jehová, Que hizo los cielos y la tierra. No dará tu pie al resbaladero, Ni se dormirá el que te guarda. He aquí, no se adormecerá ni dormirá El que guarda a Israel. Jehová es tu guardador; Jehová es tu sombra a tu mano derecha. El sol no te fatigará de día, Ni la luna de noche. Jehová te guardará de todo mal; Él guardará tu alma. Jehová guardará tu salida y tu entrada. Desde ahora y para siempre" (Salmo 121).
📖 “Claman los justos, y Jehová oye, Y los libra de todas sus angustias. Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; Y salva a los contritos de espíritu. Muchas son las aflicciones del justo, Pero de todas ellas le librará Jehová. El guarda todos sus huesos; Ni uno de ellos será quebrantado” (Salmos 34:17-20).
V) PARA JUSTIFICACIÓN DE PECADOS POR LA GRACIA DE DIOS
📖 "Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo" (Romanos 5:1).
📖 "Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu" (Romanos 8:1).
📖 "Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús" (Romanos 3:23-24).
📖 "Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe" (Efesios 2:8-9).
📖 "Así que, como por la transgresión de uno vino la condenación a todos los hombres, de la misma manera por la justicia de Uno vino a todos los hombres la justificación de vida" (Romanos 5:18).
VI) PARA LA SALVACIÓN
📖 "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo Unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna" (Juan 3:16).
📖 "Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego. Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá" (Romanos 1:16-17).
📖 "Y los discípulos, viéndole andar sobre el mar, se turbaron, diciendo: ¡Un fantasma! Y dieron voces de miedo. Pero en seguida Jesús les habló, diciendo: ¡Tened ánimo; yo soy, no temáis! Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas. Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús. Pero (Pedro) al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: !!Señor, sálvame! Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: !!Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste? (Mateo 14:26-31).
📖 "Y sacándolos (el carcelero de Filipos), les dijo: señores, ¿qué debo hacer para ser salvo? Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa. Y le hablaron la palabra del Señor a él y a todos los que estaban en su casa. Y él, tomándolos en aquella misma hora de la noche, les lavó las heridas; y en seguida se bautizó él con todos los suyos" (Hechos 16:30-32).
VII) PARA MOTIVACIÓN y ESFUERZO:
📖 “No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia” (Isaías 41:10).
📖 “Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas” (Josué 1:9).
📖 “Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme? ...Aunque un ejército acampe contra mí, No temerá mi corazón; Aunque contra mí se levante guerra, Yo estaré confiado. (Salmos 27:1,3).
VIII) PARA TENER ESPERANZA
📖 “Sé muy bien lo que tengo planeado para ustedes, dice el SEÑOR, son planes para su bienestar, no para su mal. Son planes de darles un futuro y una esperanza” (Jeremías 29:11).
📖 “No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis” (Juan 14:1-3).
📖 “Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo” (Juan 16:33).
📖 "Por lo cual asimismo padezco esto; pero no me avergüenzo, porque yo sé a quién he creído, y estoy seguro que, es poderoso para guardar mi depósito para aquel día" (2a Timoteo 1:12).
📖 “Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?” (Juan 11:25-26).
📖 “Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor. Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras" (1a Tesalonicenses 4:16-18).
IX) PARA ANDAR EN RECTITUD
📖 “Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, Ni estuvo en camino de pecadores, Ni en silla de escarnecedores se ha sentado; Sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche. Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará. No así los malos, Que son como el tamo que arrebata el viento. Por tanto, no se levantarán los malos en el juicio, Ni los pecadores en la congregación de los justos. Porque Jehová conoce el camino de los justos; Mas la senda de los malos perecerá” (Salmo 1).
📖 “De Jehová, es la tierra y su plenitud; El mundo, y los que en él habitan. Porque él la fundó sobre los mares, Y la afirmó sobre los ríos. ¿Quién subirá al monte de Jehová? ¿Y quién estará en su lugar santo? El limpio de manos y puro de corazón; El que no ha elevado su alma a cosas vanas, Ni jurado con engaño. Él recibirá bendición de Jehová, Y justicia del Dios de salvación. Tal es la generación de los que le buscan, De los que buscan tu rostro, oh Dios de Jacob” (Salmo 24:1-6).
📖 “Porque: El que quiere amar la vida. Y ver días buenos, Refrene su lengua de mal, Y sus labios no hablen engaño; Apártese del mal, y haga el bien; Busque la paz, y sígala. Porque los ojos del Señor están sobre los justos, Y sus oídos atentos a sus oraciones; Pero el rostro del Señor está contra aquellos que hacen el mal. ¿Y quién es aquel que os podrá hacer daño, si vosotros seguís el bien?” (1ª Pedro 3:10-13).
Así que, no debemos desanimarnos porque tenemos un Padre amoroso que día con día nos ama, vela nuestras pisadas y cuida de nosotros a adondequiera que vamos, solamente hay que entregarle nuestro corazón en el nombre de Cristo Jesús, su Hijo amado. Firmes y adelante, no te desanimes, y mira los milagros de Dios en tu vida porque el milagro de hoy es que estás leyendo estas promesas, las que otros no pudieron leer porque ya no amanecieron.
Una autora nos dice: “La Biblia nos muestra a Dios en un lugar alto y santo, no en un estado de inactividad, ni en silencio y soledad, sino rodeado por diez mil veces diez millares y millares de millares de seres santos, todos dispuestos a hacer su voluntad. A través de canales que no podemos discernir está en activa comunicación con cada parte de su dominio. A toda oración sincera, Él contesta: Aquí estoy” (Elena de White: Deseado de Todas las Gentes, pág. 323).
“Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios” (Hebreos 12:2). Y si levantamos la mirada y fijamos los ojos en Jesús, encontraremos alivio para nuestras necesidades. En medio del sufrimiento, podemos llamarlo, pero también cuando la felicidad nos embarga, pues Dios nunca nos pierde de vista.
Nuestro Señor dijo: «Les aseguro que estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo» (Mateo 28: 20, NVI). Que Cristo Jesús este contigo, te bendiga y te cuide. Bendiga tu familia, tus amigos y si tienes algún enfermo, que por su gracia sea sanado.
LA BENDICIÓN SACERDOTAL
“Jehová te bendiga, y te guarde; Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; Jehová alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz” (Números 6:24-26).
EL MAYOR REGALO DE DIOS
!!Gloria a Dios en las alturas!! Y en la tierra paz, para con los hombres de buena voluntad!! (Lucas 2:14).
El mayor tesoro del cielo, la mayor riqueza del Padre fue dado un día a la humanidad como una lluvia de gracia y bendición abundante para ser salvos. La Biblia dice: “Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados. Todo esto aconteció para que se cumpliese lo dicho por el Señor por medio del profeta, cuando dijo: He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, Y llamarás su nombre Emanuel, que traducido es: Dios con nosotros” (Mateo 1:21-23). Dios se hizo carne y nació en los portales de Belén (Miqueas 5:2) para mostrar al mundo el amor del Padre (Juan 3:16) y de esta manera nos amenos unos a otros, no importando la raza, la familia, la religión, la nacionalidad; todos somos hijos de Dios por creación y los que hemos aceptado a Cristo como nuestro Salvador personal, lo somos por redención. Dios no tiene preferencia alguna por una nación en especial, Cristo derramó su sangre por toda la humanidad. Nuestro versículo de arriba nos insta a adorar al Creador de los cielos y de la tierra por sobre todas las cosas, y estar en paz los unos con los otros aquí en la tierra: con tu cónyuge, con tus hijos, con tus hermanos, con tus vecinos, con tus amigos, con tus compañeros de trabajo, con tus enemigos, con los extraños, etc. Dios nos invita a que nos amemos unos con otros en nuestro diario vivir. Y de esta manera manifestaremos que Cristo Jesús nace en nuestros corazones, no solo un día como el 25 de diciembre como se ha enseñado en el mundo sino todos los días del año para nuestra Salvación.
En estos días de Gratitud, la mayoría de nosotros reflexiona en todo lo bueno que ha sido Dios en este año: el estar vivos, la familia, el trabajo, el alimento que nunca nos faltó, el nacimiento de Jesús y el poder reconciliarnos día tras día con Dios. También recordar que hubo amigos y seres amados que ya no continúan con nosotros, pues descansaron por la pandemia y se nos adelantaron, pero tenemos una esperanza de poder encontrarnos algún día con ellos cuando venga Cristo Jesús por segunda vez en la nubes de los cielos, pues Él dio la promesa: “Yo soy la resurrección y la vida; todo el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá” (Juan 11:25). Y tengo la certeza que muchos de los que descansaron creyeron en el Señor Jesús y lo aceptaron como su Salvador personal y su Redentor.
Se dice que diversos científicos e investigadores, han explicado que Jesús no nació el 25 de diciembre debido a que los pastores no pueden estar en el campo para ver la estrella de Belén, como lo narra la Biblia, en esta época del año existe mucha nieve y hace mucho frío por esas regiones. De antemano, Belén está ubicada en el mismo paralelo que Nueva York, (latitud norte 31.04) y en estas fechas hay mucha nieve. De hecho, el día de Navidad no fue oficialmente reconocido hasta el año 345 por el imperio romano, esta orden la dio el Obispo Liberio; según él, el día 25 de diciembre fue escogido como conmemoración del nacimiento de Jesús para contrarrestar la festividad pagana que se celebraba en ese día y estaba dedicada a Saturno (Dios romano de la agricultura). La historia también declara que los Babilonios celebraban el nacimiento del dios Tamúz (Ezequiel 7:14), falso mesías babilónico, hijo de Semiramis y Nimrod.
Las Sagradas Escrituras declaran: “Y se les presentó un ángel del Señor y la gloria del Señor los rodeó de resplandor, y tuvieron gran temor. Pero el ángel les dijo: —No temáis, porque yo os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es Cristo el Señor. Esto os servirá de señal: hallaréis al niño envuelto en pañales, acostado en un pesebre. Repentinamente apareció con el ángel una multitud de las huestes celestiales, que alababan a Dios y decían: «¡Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!» (Lucas 2: 9-14). Esta es la oferta de paz que Dios hizo al hombre desde las colinas de Belén. No se trata de la paz social que hacen los hombres entre las naciones, sino la paz de Cristo que reconcilia a los hombres con Dios. Y en respuesta a esto, los sabios de oriente ofrecieron regalos al niño Jesús y lo adoraron. “Y al ver la estrella, se regocijaron con muy grande gozo. Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra” (Mateo 2:10-11).
Jesús como el Príncipe de paz fue un pacificador porque calmó la tormenta cuando el barco donde iba se hundía porque tenía la paz de Dios. Por eso dijo: “La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo” (Juan 14:27).
Jesús vive, y hace 2000 años el vino personalmente a entregarnos la salvación, el perdón y la reconciliación con Dios, y aunque era Dios, tomó la naturaleza humana, naciendo entres los hombres para darnos un ejemplo de obediencia para con Dios, el Padre. En este fin de año ¿Cómo está tu vida con Dios y con tus seres amados? ¿Estás en paz o requieres reconciliarte? ¿Qué regalo le entregarás a Jesús? ¿tu vida, tu corazón y tu servicio o seguirás en el mundo indiferente? Jesús dijo: “… De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis” (Mateo 25:40). Y aunque Jesús no nació el 25 de diciembre porque no coinciden los tiempos y las estaciones bíblicas con las de la fecha oficial, Jesús nace todos los días del año en el corazón de los que le aman y creen en Él. Haz lo bueno, reconcíliate con Dios y con todos, y sírvele. Si conoces a alguien necesitado ayúdale. Dios Te bendiga y bendiciones en el nombre de Jesús, nuestro Señor.
Profr. Samarripa
